En España, la Licencia Familiar se encuentra contemplada dentro del Estatuto de los Trabajadores y normas complementarias. Su objetivo principal es proteger el equilibrio entre vida laboral y responsabilidades familiares, ofreciendo tiempo libre remunerado o no, según el caso. Para ser elegible, el solicitante debe cumplir criterios de relación de parentesco, duración del vínculo y situaciones de dependencia verificables por documentación oficial.
Los requisitos formales incluyen la identificación del trabajador, certificado de nacimiento o tutela del menor, informe médico en casos de enfermedad grave y, cuando procede, la acreditación de la condición de dependencia mediante la Junta de Servicios Sociales. Además, la empresa debe recibir la notificación con antelación suficiente para ajustar la planificación operativa. El incumplimiento de alguno de estos elementos genera la imposibilidad de conceder la licencia.