El concepto de «padres y madres trabajadoras» engloba a cualquier persona empleada, autónoma o en periodo de prueba que también es responsable del cuidado directo de hijos menores. La normativa española protege su derecho a la estabilidad laboral, a la no discriminación y a la adaptación de la jornada, garantizando que la condición parental no limite la inserción o progreso profesional.
Estos derechos se aplican tanto a la madre biológica como al padre, incluyendo adopciones, custodia compartida y familias homoparentales. La regulación contempla desde permisos de maternidad y paternidad hasta medidas de flexibilidad horaria, teletrabajo y reducciones de jornada, siempre bajo la premisa de no menoscabar la competitividad empresarial.